Cuarteto Casals: un cuarto de siglo sintiendo «lo mismo»

Posted on

El cuarteto de cuerda es una alquimia difícil de explicar para los que la obran desde un atril, y casi imposible de entender para los que asistimos a conciertos desde el patio de butacas, por muchos estudios musicales que se tengan. Cada uno de los intérpretes tiene que ser excelente en su instrumento, pero deben dejar de lado su personalidad propia. El compositor ha escrito para cuatro instrumentos diferentes, pero tienen que sonar como uno solo. Tienen que ser al mismo tiempo cuatro y uno; vibrar juntos, pero cada uno con sus cuerdas. Hay explicaciones teológicas sobre la Trinidad y frases del maestro Yoda menos crípticas.

Quizás la única manera posible de explicarlo sea la naturalidad que aplica el violinista Abel Tomàs para recordar los inicios del Cuarteto Casals: «Hicimos un concierto en Toledo y, al acabar, nos íbamos preguntando los unos a los otros: ‘¿Tú has sentido lo mismo?’». Resultó que sí, y ese «lo mismo» fue el germen del grupo, que este 2022 cumple su primer cuarto de siglo de actividad.

Vera Martínez, Jonathan Brown y Abel y Arnau Tomàs lo celebrarán trabajando duro. Proyectos e ideas no les faltan, así que fiestas, las justas. Desde hoy hasta el domingo, los Casals presentan en Barcelona la segunda edición de la Bienal de Cuartetos, que organizan en colaboración con L’Auditori de Barcelona. En este marco, actuarán algunos de los mejores cuartetos del panorama actual: Quatuor Ébène, Jerusalem Quartet, Belcea Quartet y Cuarteto Quiroga, entre otros. El repertorio seleccionado en los ocho conciertos incluye tres estrenos mundiales y tres nacionales. La mayoría, con la sombra de Johann Sebastian Bach como telón de fondo, ya que ‘El arte de la fuga’ es la pieza elegida por los anfitriones de la Bienal para su próximo disco, conmemorativo de este (primer) cuarto de siglo juntos.

La Bienal y la grabación bachiana serán los fastos más visibles, pero quizás la mejor celebración es seguir con una agenda como la suya, en la que se alternan la actividad concertística con la pedagógica. Esta es, quizás, la faceta que menos se ve. Cada año, con la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC), el Cuarteto se convierte en la Camerata Casals, una orquesta de cuerdas formada por estudiantes centro en la que Abel, Arnau, Jonathan y Vera ocupan los primeros atriles para inculcar a los jóvenes su manera de trabajar y entender la música preparándose para un concierto real.

Verlos ensayar en esa formación, en una de las aulas de la Escuela, produce una fascinación casi hipnótica. Los estudiantes, atentos a los primeros atriles. Los primeros atriles, mirándose entre ellos como si estuviesen solos, en un concierto, pero sabiendo que detrás suyo hay unos alumnos entregados al trabajo. De vez en cuando, una parada: atacad esta nota así, haced este legato asá, escuchad a los violines segundos, guiaros por los violonchelos… El viola Jonathan Brown tiene claro el valor de compaginar conciertos y docencia: «Dar clase nos ha permitido crecer mucho musicalmente, nos obliga a pensar y a verbalizar por qué queremos que algo suene o se haga de una determinada manera».

En una pausa del ensayo, alrededor de una mesa, los Casals rememoran sus inicios, cuando ellos también eran estudiantes, en el Conservatorio Reina Sofía de Madrid. Los hermanos Arnau y Abel Tomàs, violonchelo y violín respectivamente, propusieron a otra violinista, Vera Martínez, crear un cuarteto. Ella recuerda que no querían que durase solo un cuatrimestre, lo justo para superar la asignatura de Música de Cámara, sino que se plantearon un objetivo concreto: «Tocar ‘La muerte y la doncella’ de Schubert para trabajarlo con Rainer Schmidt, del Cuarteto Hagen». No solamente lo lograron, sino que hoy su discografía incluye la integral de cuartetos de Schubert y, de paso, como quien no quiere la cosa, las de Mozart y Beethoven. Brown no estuvo en aquellos inicios, porque se incorporó cinco años más tarde, sustituyendo al anterior violista de la formación.

A partir del cambio de milenio, todo se precipitó: llegaron los concursos (Londres en 2000, Berlín en 2002), la discográfica Harmonia Mundi… Vera Martínez advierte que, aunque parezca que fue todo muy rápido, hubo que trabajar mucho: «Estuvimos tres años ensayando, casi sin conciertos. El de un cuarteto es un camino muy largo, diferente a una carrera de solista, que sueles tener un pico al principio y luego tienes que ir sosteniéndolo». «Es una maratón», apostilla Arnau Tomàs. De momento, llevan dos décadas y media en marcha.

Jasaseosmm.com Smm Panel is the best and cheapest smm reseller panel Buy Twitter Verification for instant Instagram likes and followers, Buy Verification Badge, Youtube views and subscribers, TikTok followers, telegram services, and many other smm services. telegram, and many other smm services.